Textos

Sobre mis pasos

David Castaner

El rostro, la herida y la cicatriz son signos omnipresentes en la obra de Diago. Símbolos de la identidad, del desarraigo y del sufrimiento, éstos llevan también consigo la promesa de una regeneración y Diago los declina bajo todo tipo de formas, ya sean textuales, figurativas o concretas. Su obra es también polimórfica por la infinita variedad de materiales que la componen.

Roberto Diago: The Art of Growing Skin

Elvis Fuentes

En la gran pintura, Sin título, de la serie, Heridas 2015, Roberto Diago ha cubierto el lienzo con una gruesa capa de pintura negra. La planitud resultante del plano de la imagen solo se rompe por dos aperturas verticales en forma de barras largas, en las secciones superior izquierda y centro derecha de la pintura. Los cortes parecen heridas abiertas de intenso rojo y blanco, como sugiere el título de la serie.

El poder de tu alma

Jorge Fernández Torres / Maribel Acosta Damas

Bifurcar  los senderos y tratar de encontrar otros caminos no  es lo habitual en cualquier artista que haya sentido el  éxtasis provocado por la fama y el reconocimiento. Sin embargo, la muestra que acaba de concluir de Roberto Diago en el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam  niega cualquier análisis preestablecido. El resultado de esta propuesta es el índice de la madurez de un creador  que no ha tratado de  detener sus niveles de exploración. Su motivación no es teleológica porque para él las convicciones no ocurren como un hecho per se.

Roberto Diago: en su justo lugar

Orlando Hernández

Todo tiene su historia, sus antecedentes, su árbol genealógico. No hay rama sin la existencia de un tronco que la sostenga, que la sustente, que la haga crecer. Sobre todo cuando se trata de un tronco con fuertes y largas raíces. Juan Roberto Diago Durruthy (La Habana, 1971) proviene de una vieja familia de artistas e intelectuales negros cubanos cuyas referencias se extienden hacia atrás en el tiempo y se hallan muy bien documentadas.